Lumen Spanish

“Como pastor en la montaña”, escribe Navikevicius, “se puso en contacto con la naturaleza, y se volvió aún más sensible a su belleza. La vista de las montañas lejanas, de las frecuentes tormentas, de los montes escarpados, del río espumoso, y la responsabilidad de las ove- jas a su cuidado le aportaron experiencias valorables necesarias para los jóvenes. Los truenos atemorizantes, las lluvias heladas, los vientos que soplaban desde los bosques inhóspitos, todo despertó en este solitario joven un deseo de retornar a la escuela que había abando- nado. Comenzó a arrepentirse de esto, y a su vez quiso volver a todo aquello que una vez había atrapado su mente. No quedaba otra cosa por hacer que volver a la escuela, y tratar de pelear contra las tenta- ciones que lo habían hecho sucumbir, para evitar experimentar sus desastrosas consecuencias”. 100 Después de un año de experiencias no muy placenteras y de re- pensar nuevamente todo esto, Juan finalmente venció su inercia es- piritual y le pidió a su padre permiso para volver a la escuela, a lo que el padre asentió con alegría. 101 Así, en el año 1642 nuevamente estaba en la escuela parroquial de Podegrodzie. En ese momento la escuela media era una escuela de Latín con tres grados de gramática: ínfima, media y suprema . 102 Juan comenzó a participar en el primer año de gramática. Cuando lo completó en 1643, quiso continuar sus estu- dios con un profesor que era muy famoso por su conocimiento. Por lo tanto fue transferido a una escuela en Nowy Sacz, donde empezó el segundo grado de gramática. Su mudanza ocurrió en circunstancias dramáticas. Los padres de Juan lo llevaron, con doce años, al mercado de Nowy Sacz, donde se perdió entre la multitud. Los padres, casi enfermos por la preocu- pación, buscaron a su hijo en las casas de amigos y parientes, pero no lo hallaron y volvieron a Podegrodzie. Mientras tanto, el niño vagó por las calles y plazas de la ciudad, hasta que se encontró con un pariente. Temprano a la mañana siguiente, Juan le pidió que lo inscribiera en la escuela local. Viendo la ansiedad del muchacho, el pariente cumplió su deseo. Así comenzó otra etapa en la educación de Juan. Siguiendo su ejemplo, su hermano mayor, Pedro, y otros E STANISLAO P APCZYNSKI 66

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