Lumen Spanish
medio después, cuando Padre Kraus ya poseía la autorización nece- saria, Padre Estanislao no sólo no aprovechó esta oportunidad, sino que se negó a hacer algo que todos esperaban que hiciese al aban- donar la congregación. El motivo principal tras esta disputa peculiar era el reclamo de Papczynski de que los escolapios, de acuerdo con una práctica común en esa época, le extendieran un certificado sobre su vida religiosa en el instituto. Los escolapios se lo negaban. Aferrase al hábito era la única forma para Padre Estanislao que respetasen su derecho de ob- tener el certificado. Creía que su negación a hacerlo lo liberaba de la promesa. Había una razón más que llevaba a Padre Papczynski a aferrarse al hábito. Quería cambiarlo por el hábito blanco del instituto que deseaba fundar, y le pidió el permiso necesario al Padre Oborski. La ceremonia de investidura debía llevarse a cabo en el palacio episcopal el 14 de diciembre, por medio de un cierto prelado de la curia. Pero la ceremonia fue cancelada. 236 Padre Papczynski estaba tan apegado a la vida religiosa y a sus vestiduras correspondientes que no quería estar sin ellas ni por un día. Por tanto, siguió buscando una ley que justificase el hecho de seguir utilizando el hábito escolapio hasta poder cambiarlo por el hábito blanco de los padres marianos. Esto explica su argumento de que la breve papal no indicaba que los que dejaban el instituto debían también dejar de usar su hábito, aunque Padre Papczynski debe haber sabido muy bien que eso era lo de es- perar, y que la breve papal no tenía por qué estipularlo expresamente. Anticipando las protestas de los escolapios y la posibilidad de ser ci- tado ante un tribunal eclesiástico, se estaba preparando para este jui- cio potencial haciendo una declaración oficial frente al notario apostólico. Trató de probar en su declaración que no podía dejar el hábito escolapio y que no estaba ya obligado a hacerlo. 237 Había transcurrido un mes desde que Padre Papczynski hiciera esta declaración, y aún seguía llevando el hábito escolapio y no pa- recía dispuesto a dejarlo por el momento. Sobre todo porque en ese En la encrucijada 217
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjI2Mw==