Regla de vida 291 6. La flagelación común se llevará a cabo los lunes, miércoles y viernes por sus pecados y los de los demás, especialmente de los difuntos. Todos los días, al levantarse o antes de ir a la cama, cada uno podrá piadosamente practicarla en honor a nuestro Señor flagelado, y siempre que el superior se lo ordene. Capítulo V Recogimiento interior 1. Su recogimiento constante debe ser tal que reconozcan a Dios presente en todas partes; adorarán y bendecirán a Dios y así caminarán en Su presencia modesta, fiel y piadosamente, ya que lo apropiado es que los siervos así se comporten en la presencia del Señor. Traten de contemplar a Dios en todas las criaturas, no solo en ustedes mismos, porque en Él “vivimos, nos movemos y existimos (Hch 17, 28). De esta manera Él nunca desaparecerá de su conciencia. 2. En cada hora examínense así mismos para ver cuánto han progresado en el amor de Dios o han fallado; corrijan el fracaso y lleven a cabo su progreso. Porque si piensen que en cada hora pueden morir o que al menos estas horas que pasan no volverán, ciertamente harán esfuerzos para que cada vez más, con la ayuda de Dios, acumulen los méritos, esperando la infalible remuneración de un denario que se da a los siervos fieles, por su trabajo del día (cf. Mt 20, 2). 3. Siempre que se encuentren en la iglesia o en la capilla, crean que están en el cielo. Todas las veces que pasan delante del Santísimo Sacramento, besen humildemente el suelo, honrando al Señor del cielo y de la tierra verdaderamente presente, y dando gracias dignamente por tan admirable memorial. 4. Que el silencio, guardián de un bendito recogimiento interior, sea ininterrumpido entre ustedes, especialmente en la capilla, la sacristía, el refectorio y otros lugares designados para la comunidad. Después de la bendición vespertina y
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