Constituciones y Directorio De Los Padres Marianos

PARTE V FORMACIÓN CAPÍTULO I PRINCIPIOS DE LA FORMACIÓN Objetivo de la formación 154El propósito de la formación religiosa no es solamente el alcanzar la plena madurez del hombre cristiano, sino también la preparación para vivir de acuerdo al espíritu y las leyes de la Congregación y para realizar las obras apostólicas que son consistentes con su naturaleza y sus metas. Durante este período de formación, la Congregación y el candidato deben familiarizarse mutuamente, y la vocación del candidato debe ser puesta a prueba, discernida y fortalecida. OT 11 Cristo – Supremo Maestro 155Tanto en la preparación religiosa y sacerdotal como en toda la vida, esforcémonos por seguir a Cristo, Supremo Maestro y modelo para la formación de nuestras almas, haciéndonos semejantes a Él por medio de la fiel lectura y la meditación de la Palabra de Dios y también por la participación activa en la vida de la Iglesia. Podremos llevar a Cristo a todo lugar y restaurar el mundo en Él, en tanto y en cuanto estemos inmersos de su Espíritu y fortalecidos por su gracia. Ef 1, 10; PC 2 Inmaculada – el modelo del hombre nuevo 156En María Inmaculada, bajo cuya maternal tutela Jesús crecía en sabiduría y gracia delante de Dios y de los hombres y alcanzó la plena perfección de su naturaleza humana, reconocemos el modelo admirable del hombre nuevo que vive de la plenitud de la gracia y virtud de Cristo.

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