Constituciones — Parte IV 134 CAPÍTULO VI MISIONES Espíritu misionero 150La Iglesia, que por su naturaleza es misionera, recomienda a todas las familias religiosas que fomenten y hagan suyo el espíritu misionero para que sea más eficaz la predicación del Evangelio entre todas las naciones para la salvación de los hombres. Nuestra Congregación, como parte de la Iglesia, procure constituir misiones en los territorios de los pueblos que aún no creen en Cristo. AG 2; PC 20 Supliendo la falta de clero 151Por causa de las urgentes necesidades de la Iglesia, procure la Congregación, ejercer el sagrado ministerio en las regiones donde hay escasez de clero, en aquellas en que existe peligro de que los católicos se aparten de la vida cristiana y pierdan la fe propia. PO 10; CD 6 Despertar el celo misionero 152Superiores fomenten y alienten el fervor misionero entre los cofrades y hagan el esfuerzo para preparar convenientemente a quienes sean propensos e idóneos para el trabajo misionero. Todos los cofrades cultiven el fervor misionero tanto en la oración como con la promulgación entre los fieles; aquellos que sean aptos, ofrézcanse a asumir esta obra, con el permiso de sus superiores. AG 39, 40; CR 388 Cualidades adecuadas 153Como misioneros solamente deben ser elegidos los cofrades que se destaquen por tener tal fe, piedad, integridad religiosa, conocimiento y prudencia, de modo que puedan, con la ayuda de la gracia de Dios, realizarán debidamente sus deberes. CR 389
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