Constituciones y Directorio De Los Padres Marianos

Constituciones — Parte V 136 Cofrades, como hijos y devotos de María, procuren conocer, a través de un estudio asiduo, sus privilegios y sus funciones en el plan salvífico de Dios, y procuren también imprimir en sus almas las virtudes de María Santísima por el amor filial y la imitación. LG 67; R Formación litúrgica 157En la sagrada liturgia, en la cual Cristo ejerce la obra de santificación de todos, se encuentra la principal ayuda para la formación. En las casas de formación, el estudio y la celebración de la liturgia deben ser ordenados de tal manera que los estudiantes puedan impregnarse de su espíritu, para unirse más íntimamente con Cristo y fortalecer el vínculo de la vida comunitaria. SC 17; CR 62 Plena madurez 158Toda la educación de los cofrades, basada en los sanos principios de pedagogía, ha de ser adecuada a su edad, mentalidad y grado de progreso. Debe unir orgánicamente las cualidades sobrenaturales con las virtudes propias del hombre maduro. La verdadera madurez se comprueba, sobre todo, en la estabilidad del carácter, en el modo recto de juzgar los acontecimientos y las personas, la facultad de tomar decisiones prudentes cumplirlas fielmente y, también por el hábito de armonizar el espíritu de iniciativa con la obediencia. (D 99) OT 11; CR 34 Patrimonio espiritual 159Estudiantes, con la ayuda de sus maestros, conozcan con reverencia las Constituciones, las demás leyes de la Congregación, así como todo su patrimonio, para que se impregnen más de su espíritu, perciban y conozcan mejor su carácter distintivo y se adhieran a ella con filial afecto como a una madre que los nutre, cuida y protege en esta vida y después de la muerte. PC 2; CR 61

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