82 a través de las decisiones tomadas por el Capítulo. En su Carta Circular del 8 de diciembre de 2008, el Padre General Andrés Pakuła, MIC, reflexionaba sobre las decisiones del Capítulo: “Cualquier decisión, tomada de acuerdo con nuestras Constituciones y posteriormente aprobada por el Santo Padre, es siempre una expresión de la voluntad de Dios y una acción de la Divina Providencia... Por supuesto, hay veces en que las decisiones pueden no estar en línea con nuestras expectativas, percepciones o emociones, pero si son decididas por la Santa Sede, en última instancia las reconocemos como acciones de la Divina Providencia.” El 6 de junio de 2023 recibimos un decreto de la Santa Sede aprobando los cambios introducidos en las Constituciones durante el Capítulo. Ahora es mi deber, como Superior General, junto con mi Consejo General, poner en práctica las decisiones del Capítulo General. Ha sido una gran bendición participar en el Capítulo 2023. Al principio tuvimos la oportunidad de hacer un acto de consagración de la Congregación a nuestra Madre Inmaculada y Patrona. Lo hicimos al final de la Misa celebrada en la Basílica de Nuestra Señora Mayor por el Cardenal Estanislao Ryłko. Toda la Congregación repetirá este acto de consagración de la Congregación completa y de cada uno de sus miembros a Nuestra Señora Inmaculada el 8 de diciembre de este año, conclusión de nuestras celebraciones jubilares. Durante su homilía de esa Misa, Su Eminencia el Cardenal Estanislao Ryłko describió nuestro Jubileo como un Kairos especial, un tiempo de gracias jubilares. Afirmó que todo, como en una semilla, puede encontrarse en el acto de Oblatio de nuestro Fundador. “Este es el secreto de la extraordinaria fuerza del carisma esencial de su Congregación. El carisma esencial de la Congregación es una mina sin fondo que esconde una gran riqueza de gracias e inspiraciones del Espíritu Santo, que cada generación de miembros de la Congregación debe redescubrir constantemente. Los carismas conservan un dinamismo y un potencial espiritual extraordinarios, capaces de renacer en situaciones en las que humanamente parecería el fin. Su Congregación experimentó este poder cuando renació a través de los esfuerzos del Beato Jorge MatulaitisMatulewicz”. Continuó diciendo que el carisma de nuestra Congregación es un capital espiritual que debemos custodiar cuidadosamente. Lo hacemos viviéndolo cada día. Las palabras del Cardenal Ryłko me han conmovido profundamente. Debemos reflexionar sobre nuestro carisma para seguir redescubriendo su novedad y su fuerza para acoger el don de su renacimiento en las generaciones sucesivas.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjI2Mw==