Lumen Spanish

Leporini enfatiza que también tenía el don de discernir los espíri- tus y que muchas veces ayudó a los penitentes de conciencia tímida a recobrar la paz y a vencer sus dudas. Las muchas palabras de agradecimiento y cartas enviadas por gente que había obtenido muchas gracias a través de su intercesión ante Dios dan testimonio del hecho de que Padre Papczynski era un ha- cedor de milagros. Muchas sobrevivieron a nuestros días. Fama de santidad Fue antes de que el fundador de los marianos muriera que la vene- ración de la gente por él comenzó a crecer. Inmediatamente luego de su muerte, su fama de santidad se extendió rápidamente no sólo por Nowa Jerozolima y sus alrededores, sino hasta lugares tan leja- nos como Lituania y Podolia. Los marianos la llevaron también a Portugal y a Roma. Hay algunos testimonios dados por personas que creían firmemente en la santidad de Padre Papczynski. 95 La hermana Otilia, una monja dominica (†1761), testificó en 1670 que Padre Estanislao era un hombre santo. Martín Swidzinski, que había sido curado por intercesión de Padre Papczynski en 1698, aún recordaba su piedad cuando dio su testimonio en 1774. Padre Jacobo Wolski OFMRef, que había conocido a Padre Papczynski en 1698, habló de él en 1725, y dijo que Padre Estanislao estaba ya en el cielo con los santos, y se encomendaba a él en sus oraciones. En el siglo XVIII, ocurrieron numerosas curaciones a través de la intercesión de Padre Papczynski. En 1754, la moribunda hija de Ni- colás Twarowski fue sanada tras invocar la ayuda de Padre Estanislao. En el mismo año, dos soldados portugueses, que estaban muy en- fermos, recuperaron la salud a través de su intercesión. Cerca del año 1766, Simón Krasuski de Skorzec, postrado en cama por varias se- manas y sin esperanzas de mejorar, se curó al invocar la ayuda de Padre Papczynski. En 1767, Teofelia Morawska, sufriendo severas complicaciones luego de un parto y desahuciada por los doctores, se Culto póstumo 443

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