Lumen Spanish

la noche y los ayunos estrictos aún existían. Parecería que esta disci- plina debió haber fortalecido y consolidado a la congregación. Sin embargo, la congregación estaba bajo el ataque constante de enemi- gos. Estos eran frecuentemente miembros de otras comunidades re- ligiosas. Veían a los marianos, solicitados cada vez más por los nobles, como competidores. Pensaban que como los marianos extendían su actividad apostólica a otras parroquias, su propio acceso a las limosnas se restringía. Se quejaban de que los marianos, como eremitas, no tenían derecho a realizar trabajos apostólicos y no debían dejar las paredes de su monasterio. Luego de la muerte del obispo Wierzbowski, la amenaza más grande vino del lugar más inesperado, de su sucesor, el obispo Juan Estanislao Witwicki (1687-1698). 260 Como la Congregación de la Inmaculada Concepción, según constaba en el acta de su erección canónica en 1679, había sido apro- bada en base al derecho diocesano, su existencia dependía de la vo- luntad del ordinario local. Mientras el obispo Wierzbowski fue el ordinario de Poznan, los marianos no tuvieron que preocuparse sobre la incertidumbre de su status legal, porque el obispo era su amigo y protector. Cuando los ataques a los marianos se intensifica- ron en los primeros meses de 1687, el obispo reaccionó enérgica- mente y defendió a la congregación. Sin embargo, luego de su muerte, los enemigos de los marianos aprovecharon la oportunidad y reanudaron su pelea con la joven congregación acusándola ante el nuevo obispo de Poznan y demandando que el instituto se cerrara. Los principales enemigos de la congregación eran los miembros del capítulo de Poznan, que estaban en contra de las iniciativas del obispo anterior, y entonces transfirieron todo su desagrado al insti- tuto de Padre Papczynski. Pronto se le unieron más personas, tanto de fuera como de dentro de la congregación. Al principio, y a pesar del apoyo hacia los marianos de la familia Wierzbowski, el nuevo or- dinario, el obispo Estanislao Witwicki, parece haberle dado oído a las acusaciones e, influenciado por estos ataques, se preparaba a di- solver la comunidad mariana. 261 Fundación de una nueva orden religiosa 333

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