Lumen Spanish

Las acusaciones de Padre Opatowski contra Padre Papczynski eran ficticias o desviadas. El problema de la legitimidad del superior y su elección ya fue discutido anteriormente. Con respecto a la segunda acusación, en ninguno de los documentos se dice que ésta fuera la interpretación que diera Padre Papczynski a la breve papal. Luego de su promulgación, él mismo se quedó en su casa religiosa, y no le aconsejó a sus compañeros en Kazimierz a dejarla. Atribuirle la opi- nión de que las casas estaban bajo la jurisdicción del obispo a Padre Papczynski también es errado. Él sólo puede haber afirmado que, de acuerdo con la Constitución emitida por el Papa Urbano VIII el 21 de junio de 1625, aquellas casas religiosas con menos de 12 miem- bros estaban bajo la jurisdicción del obispo local. La residencia de los escolapios en Kazimierz de hecho entraba dentro de esta catego- ría, ya que sólo tenía seis miembros viviendo allí a comienzos de 1670. Con respecto a la última acusación, de que Padre Papczynski estaba circulando ideas perniciosas, no sabemos con certeza qué tenía en mente el acusador. Se debe recordar que se extendieron muchas calumnias sobre Padre Estanislao en ese momento, y que él mismo sólo habla de ellas en forma general. 155 La carta de Padre Opatowski al superior general con la informa- ción de la encarcelación de Padre Papczynski llegó a Roma el 20 de febrero de 1670. Inmediatamente se volvió un tema de discusión en el concilio general del 22 de febrero de 1670. Basados en la infor- mación provista en la carta, y mencionadas arriba, se formuló un de- creto en el cual la decisión del superior provincial de encerrar al Padre Estanislao en la prisión del monasterio fue aceptada, y él recibió la orden de enjuiciar al Padre Papczynski por estas y otras ofensas. En la segunda parte del decreto, Padre Carlos de Santa María Pessau fue nombrado visitador general de la provincia polaca y se le encargó in- vestigar la causa de Padre Estanislao. 156 Esta visita se llevó a cabo re- cién en el verano de 1670. Las dolorosas experiencias de Padre Papczynski durante este pe- ríodo revelan su gran virtud y la fuerza de su espíritu, evidentes en la conclusión de su Apologia : “Yo no digo, mis queridos hermanos, En la encrucijada 199

RkJQdWJsaXNoZXIy MjI2Mw==