Constituciones — Parte II 96 Congregación entera en caridad fraterna. Motivados por esa caridad no solamente deben observar fielmente lo abarcado por los votos evangélicos‚ que profesaron, sino también poner en orden toda su vida, interior y exterior, según el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo y las leyes propias de la Congregación y así esforzarse por alcanzar la perfección de su estado. CDC 598 § 2; CR 161 María Inmaculada, modelo de las virtudes 24Para vencer el pecado y crecer en la santidad, los cofrades eleven sus ojos a María que resplandece como modelo de las virtudes para toda la comunidad de los elegidos. En su ministerio apostólico, animados, por el amor de María Inmaculada para con Cristo y para con la Iglesia, y auxiliados por su poderosa intercesión, esfuércense por conducir a la mayor cantidad posible de hombres a la unión con Dios. LG 65; R Búsqueda de la santidad 25Siguiendo las huellas de Cristo y conformándose a su imagen, obedeciendo la voluntad del Padre en todo y con toda su alma, entréguense a la gloria de Dios y al servicio del prójimo. Tendiendo siempre, con gran aprecio a la propia perfección, fomenten en sí mismos el continuo deseo de santidad, y dedíquense a conseguirla con un persistente y continuo esfuerzo, siempre como si comenzaran de nuevo; a fin de crecer día a día; pongan todos sus esfuerzos [en la búsqueda de la santidad] utilizando toda ocasión para santificarse y nunca se sientan satisfechos con lo que han logrado. LG 40; CR 162 Lucha contra el pecado 26Abominen, detesten y aborrezcan más y más cada día todo pecado, que es el mayor de los males, del que deben huir y evitar. Traten con todas sus fuerzas de disminuir y eliminar el reino del pecado, de arrepentirse sincera y constantemente de los pecados cometidos. Tomando conciencia de ello, sean más humildes y menos confiados en sí
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