Constituciones — Parte I 88 Esencia del carisma 2 El misterio de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María es la esencia del carisma de la Congregación que desde el inicio de su existencia ha sido un signo especial, de fuerza y alegría de la vocación mariana. De este misterio proviene la identidad y la misión de la Congregación. LG 65, Oblatio; NV I, 2; CR 164, Instr. 1, 12 Misión 3La divina visión de nuestra Congregación, impresa por el Espíritu Santo en el corazón del santo Padre Fundador, insta a los cofrades en la Viña del Señor a que profesen, anuncien y glorifiquen con mayor esfuerzo, piedad y entusiasmo, el misterio de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, que asistan a los que están próximos a la muerte y a las almas sufrientes en el purgatorio; y a aquellos que difunden el Reino de Dios en la tierra, sirviendo a Cristo y a la Iglesia. La Congregación lleva a cabo su misión de todas las formas posibles, sin excluir previamente ningún trabajo y en cooperación con los laicos. NV I, 2–3; FDR 6 y 9; CR 2; Instr. II, 32 Consagrados para la gloria de la Santísima Trinidad 4Respondiendo al amor anticipado de Dios Uno y Trino, que en el santo bautismo produce los frutos más abundantes, los cofrades renuncian a todo y, por medio de la consagración religiosa, se sacrifican por completo y se dedican a Dios Padre Todopoderoso, y al Hijo y al Espíritu Santo, para que Dios se convierta en el centro exclusivo de la vida de cada uno de los miembros, así como para toda la Congregación. VC 36–37; Oblatio; CR 4 Siguiendo a Cristo 5 Los cofrades valiosa y fielmente siguen los pasos de nuestro Señor Jesucristo casto, pobre y obediente, Salvador del mundo, para su propia perfección evangélica y la santificación de los demás. Meditando el Evangelio del Señor, los cofrades contemplan Su rostro como Redentor santo, inocente, sin mancha, que no conoció el pecado y fue entregado como víctima pascual.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjI2Mw==