Constituciones y Directorio De Los Padres Marianos

Queridos Hermanos en Cristo de la Congregación de los Padres Marianos de la Inmaculada Concepción de la Bienaventurada Virgen María ¡Saludos en el Señor! Después de un intervalo de muchos años, durante los cuales nuestra Congregación se dedicó a los estudios e instauró una renovación de nuestras leyes conforme al Decreto del Concilio Vaticano II del 28 de octubre de 1965, la Santa Sede aprobó nuestras Constituciones. Ahora que esta edición impresa de las Constituciones y Directorio ha sido publicada, por la presente promulgo estas nuestras leyes y se las manifiesto para ser cumplidas. Debemos, sin embargo, tener en cuenta que la tarea de la renovación no ha terminado. Verdaderamente es nuestro deber continuar con esta renovación poniendo en práctica estas leyes ya que nuestra forma de vida Mariana está basada conforme a ellas, nuestro progreso espiritual es más avanzado y la misión apostólica de la Congregación es mejor cumplida. Para que todo esto pueda ser logrado de manera más eficaz, es necesario que investiguemos exhaustivamente cómo nosotros Marianos, podemos servir a Cristo y a la Iglesia de la manera más perfecta. Me gustaría recordarles que la Sagrada Congregación para los Religiosos e Institutos Seculares menciona en su Decreto de Aprobación: “Miembros del Instituto, (dedicados) al misterio de la Inmaculada Concepción, la cual desde la fundación de la Congregación es el signo especial, fortaleza y gozo de la vocación Mariana, que viven su consagración religiosa con entusiasmo, y se esfuerzan para llevar a cabo fructíferamente las obras apostólicas por Cristo y la Iglesia.

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