Constituciones y Directorio De Los Padres Marianos

Constituciones — Parte II 110 Sagrada liturgia 68Cofrades, amen de todo corazón la sagrada liturgia por la cual Dios es perfectamente glorificado y los hombres santificados; impregnen con su espíritu toda su vida interior, pues en la sagrada liturgia Cristo está presente con su poder y su Palabra, como prometió cuando dijo: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18, 20). La liturgia es, a la vez, la cumbre a la cual tiende la acción apostólica de la Iglesia, y al mismo tiempo la fuente de donde brotan todas sus fuerzas. (D 32–34) SC 7, 10, 17 Devoción mariana 69Ellos deben venerar a la Inmaculada Virgen María, de una manera especial, cada día y procurar sumergirse en su espíritu. Deben fomentar generosamente su culto, especialmente la liturgia referente a la Madre de Cristo y Madre de la Iglesia, tanto en la vida de la Congregación como en las obras apostólicas. LG 67 Celebración de la sagrada liturgia 70En la sagrada liturgia, Jesucristo ejerce su sacerdocio, y a través de los signos visibles, se realiza la santificación del hombre, sobre todo en el misterio de la Eucaristía, que es el vínculo de la unidad y la caridad. Que los cofrades la celebren de acuerdo con el pensamiento de la Iglesia, con devoción interna y externa, y nutran su vida espiritual de esta riquísima fuente. (D 35) PC 6; SC 7 Sacramento de la penitencia 71Cofrades, solícitos por la unión con Dios, acudan frecuentemente al sacramento de la penitencia para obtener por su misericordia el perdón de las injurias hechas a Dios y al mismo tiempo ser reconciliados con la Iglesia, a la que hirieron con sus pecados, y se fortalezcan cada vez más en la caridad y la gracia del Padre de la misericordia. (D 36–37) CDC 664; LG 11; PO 18; CR 245

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