Lumen Spanish

jaban de que estaban siendo obligados a rezar cuando preferían tra- bajar. En realidad querían vivir vidas sin muchas preocupaciones, man- teniéndose con las donaciones de aquellos que pensaban que eran santos ermitaños. Krajewski, que iba de casa en casa, muchas veces volvía con regalos muy generosos. 60 Pero esta no era la forma en que Padre Papczynski veía la vida religiosa. Quería que trabajasen y orasen, porque un hombre es plenamente humano cuando trabaja y ora. En esta situación, Padre Estanislao decidió construir una eremita en su propio sector de la tierra, pero antes de esto quiso hacer un re- tiro mensual. Sabía que uno debe aprender a hacer silencio para tener algo que decir. Sabía que era necesario establecer este contacto es- pecial con Dios que se facilita con un retiro. Por lo tanto le pidió a Krajewski que le diese una parte de la tierra donde pudiese construir una casa y comenzar a reclutar candidatos que fuesen apropiados. Krajewski iba a cumplir las tareas de procurador de la congregación. Luego de unos días de reflexión Krajewski aceptó la propuesta de Padre Estanislao y el 7 de octubre de 1673 escribió un acto de do- nación y lo registró con las autoridades de la ciudad. Padre Papczynski estaba muy feliz con este cambio de eventos, ya que ahora podía comenzar a organizar la vida de comunidad en una casa de re- tiros 61 con candidatos con más celo. En este acto de donación Krajewski expresó la voluntad de unirse a la comunidad mariana, teniendo a Padre Estanislao como su supe- rior. Al mismo tiempo renovó su primera oblación del 4 de julio de 1673, prometiendo servir a Dios en este lugar hasta el fin de sus días, en pobreza, castidad y obediencia voluntarias, en penitencia y en todas las formas posibles de vida religiosa. También prometió cumplir las tareas de procurador de la casa con fidelidad y diligencia. Para hacer este acto aún más solemne, quería que el obispo lo aprobase. Este documento es importante, ya que arroja algo de luz sobre la re- lación entre Padre Papczynski y su primer compañero. Krajewski pa- rece aquí generoso y noble, completamente listo para seguir el estricto camino propuesto por Padre Estanislao. Sabemos, sin em- bargo, que Padre Papczynski tenía algunas reservas acerca de esta E STANISLAO P APCZYNSKI 268

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