Directorio — Parte III 206 ejercicios de piedad y las demás actividades de la comunidad. Este orden puede ser flexible mirando a los diversos oficios y también las diferentes condiciones personales de los cofrades. Si alguien no pudiera compartir algún ejercicio o trabajo en común, debe explicar al superior el motivo de su ausencia. (C 105) ES II, 26, CR 318–319 Orden en su dormitorio 74Todos los cofrades, en cuanto sea posible, tengan su propio dormitorio y adecuadamente amueblado, pero con simplicidad apropiada de los que profesan la pobreza. Cada uno procure por sí mismo conservar el orden y la limpieza en su dormitorio y en las cosas asignadas a su uso, excepto aquellos que, a juicio del superior, deban recibir ayuda a causa de sus tareas de mayor importancia o de su estado de salud. (C 105) CR 323–324 Revisión de la vida comunitaria 75Cada mes, los cofrades en la convención de la casa presidida por el superior y teniendo en vista los preceptos evangélicos y las normas de la Congregación, revisen la vida comunitaria y sus deficiencias. En esta ocasión, el superior agrega las exhortaciones y oportunas admoniciones a fin de que en la comunidad florezca y aumente continuamente el espíritu religioso. (C 106, 278) CR 331, 742 Informe sobre la vida externa 76Al menos cada tres meses, en la conversación con el superior, los cofrades rindan cuenta de su vida exterior, esto es acerca de la observancia exterior, del cumplimiento de ejercicios de piedad, de sus oficios, obras, estudios y ocupaciones, de las relaciones con cofrades y personas fuera de la Congregación, de sus propias necesidades y dificultades. (C 106) CR 328
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