Constituciones — Parte II 100 los ejercicios piadosos, que lo exponga abierta y sinceramente a sus superiores. CR 355 Unión con Dios 37Que cada uno se esfuerce por tener una unión más estrecha con Dios en todas las cosas y por todos los medios, unido íntimamente a Él tanto en la oración como en todas sus acciones; procuren ser magnánimos, sumamente desprendidos y generosos en Su servicio. CR 176 Celo por las almas 38El celo, que es la llama de la caridad, debe inflamar toda la vida de un cofrade; éste debe ser: 1) sobrenatural: animado por una fe firme y viva y por una inquebrantable confianza en Dios y desconfianza de sí mismo; 2) puro: buscando, no el interés propio sino únicamente lo que tiende a la mayor gloria de Dios, al beneficio de la Iglesia y a la salvación de las almas redimidas por tan alto precio un precio como la Sangre y Vida de Jesucristo; 3) ardiente y amable: que arda de amor por la justicia y aborrezca la iniquidad, pero que sea manso, sabiendo compadecerse de los débiles, benigno y misericordioso con los errantes; 4) universal: con el corazón engrandecido de amor se extienda a todos los hombres por todos los medios que tenga a su alcance y que desee encender a cuantos pueda con el fuego del amor; 5) prudente y bien ordenado: previendo y considerando lo que debe hacer, contemplando la voluntad de Dios en todo; teniendo en cuenta el ejemplo y la experiencia de los demás y consultando, ante todo, a los superiores experimentados; eligiendo los medios oportunos y eficaces, los más útiles y fructíferos; procediendo de manera ordenada y metódica; sin descuidarse nunca a sí mismo mientras ayuda a los demás;
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